Solo quiere el petróleo: Milei drena Vaca Muerta y asfixia a la provincia

En una jugada que huele más a saqueo que a gestión, el presidente Javier Milei continúa su avanzada contra las provincias del interior, dejando a Neuquén en un estado complicado.
Sin vacunas, sin obra pública, con el sistema sanitario colapsado y una amenaza latente sobre la estructura productiva regional, el Gobierno nacional parece tener un único objetivo: exprimir hasta la última gota de petróleo de Vaca Muerta.
Sin salud, sin vacunas y con hospitales desbordados
El abandono del gobierno nacional es escandaloso. Neuquén sufre una gravísima escasez de vacunas del Calendario Nacional: entre las más afectadas se encuentran la Hepatitis A pediátrica, la IPV contra la poliomielitis, la Hib, la Neumo 20 y la de Varicela.
La situación no solo viola la Ley 27.491, que garantiza la provisión gratuita y obligatoria de estas vacunas, sino que también pone en jaque la salud de miles de niños y adultos vulnerables.
La respuesta de Nación ha sido el silencio. Ante esta inacción, el gobernador Rolando Figueroa se vio obligado a buscar alternativas por fuera del sistema nacional y ya analiza firmar convenios con la Organización Panamericana de la Salud para abastecer a la población.
Mientras tanto, el sistema público de salud colapsa: siete de cada diez neuquinos dependen de los hospitales provinciales, expulsados del sistema privado por el aumento brutal de las prepagas.
“Nos estamos haciendo cargo de lo que no nos corresponde”, señaló el ministro de Salud neuquino, Ricardo Regueiro, con impotencia. A esta altura, la indiferencia del gobierno nacional no es sólo una política: es una condena.
Golpe artero al campo: el levantamiento de la barrera sanitaria
Como si el abandono en salud no bastara, el Gobierno de Milei decidió a escondidas destruir uno de los logros más importantes en materia de sanidad animal de la Patagonia: la barrera sanitaria que protege a la región de la fiebre aftosa.
La Resolución 180/2025 del SENASA, publicada en plena madrugada, permite el ingreso de carne con hueso desde el norte del río Colorado. Esto no solo amenaza el estatus sanitario de la Patagonia, sino que representa un mazazo para los productores, frigoríficos y consumidores locales.
El gobernador Figueroa apeló al diálogo y consiguió una tregua: una mesa de trabajo con 90 días para discutir la medida. Pero el daño ya está hecho: los productores ven peligrar su estructura y miles de empleos podrían perderse si esta decisión se implementa.
“No se pueden bajar los precios destruyendo el empleo y la producción local”, advirtió Darío Vázquez, gerente de un frigorífico municipal en Río Negro, otra provincia que sufre los excesos del presidente.
El verdadero interés de Milei: saquear Vaca Muerta
El único interés de Javier Milei en Neuquén es Vaca Muerta. Allí sí aparecen los helicópteros presidenciales, las fotos con CEOs y la sonrisa complaciente. En 2024, la formación cerró un año récord: produjo 1,7 millones de metros cúbicos de petróleo en junio y 2,4 mil millones de m³ de gas en mayo, con un crecimiento interanual del 24 por ciento. Se anunciaron inversiones por más de 20.000 millones de dólares.
Pero mientras la producción se dispara, las regalías que debería recibir Neuquén —su principal derecho como socia del recurso— caen en términos reales. En enero de 2025, las regalías sumaron 146.091 millones de pesos, pero representaron una caída del 8,4 por ciento interanual en valores constantes. En el caso del petróleo, la caída real fue del 10,7 porcentual.
¿Por qué? Por la política cambiaria de Milei. La inflación del 169 por ciento y una devaluación del 25 porcentual por crawling peg licuaron los ingresos provinciales. Las regalías, que se pagan en dólares, quedaron por debajo del ritmo inflacionario, generando una pérdida directa para la provincia.
Además, los costos de las empresas petroleras se dispararon: un 70 por ciento en dólares según Aleph Energy. Muchas compañías tienen el mismo presupuesto en dólares que en 2024, pero ahora pueden hacer menos de la mitad. Esto ya provocó recortes en la contratación de servicios, poniendo en riesgo la expansión de la producción.
La política económica del Gobierno Nacional se convirtió en un verdadero sabotaje: pone en riesgo el crecimiento de Vaca Muerta y asfixia a su principal socia, la provincia de Neuquén.
El gobernador Figueroa, a contramano de esta política depredadora, lucha por qué parte de las ganancias de Vaca Muerta queden en Neuquén. “Tenemos que transformar los recursos naturales en bienestar para nuestra gente”, insistió en más de una oportunidad. Pero la pulseada es desigual: Milei solo ve a la provincia como una estación de servicio.
Neuquén resiste mientras la Nación abandona
En este contexto, el gobernador Rolando Figueroa se presenta como el único actor político coherente. Su estrategia de defensa del estatus sanitario, su búsqueda de vacunas por fuera del Estado nacional y su insistencia en que las riquezas de Vaca Muerta beneficien a los neuquinos lo posicionan como un contrapeso clave ante el avance destructivo del Gobierno Nacional.
Milei no ve provincias, ve pozos. No ve ciudadanos, ve recursos. Y está dispuesto a saquearlos todos para sostener su modelo de poder. Neuquén resiste. Pero el saqueo ya empezó.
La pregunta es inevitable: ¿hasta cuándo soportará la provincia esta sangría sin romper definitivamente con un gobierno nacional que ya no oculta su desprecio por el interior?